Humillaciones, aislamiento, sobrecarga imposible, presión para que te vayas: no es "cosa tuya" ni algo que tengas que aguantar. Se llama acoso laboral o mobbing, y se puede denunciar.
Consulta confidencial y gratuita, sin juzgarte
No hace falta que se den todas a la vez. Una sola, mantenida en el tiempo, ya puede ser suficiente.
Humillaciones, gritos o menosprecios repetidos delante de compañeros o clientes.
Tareas imposibles o vaciado de funciones, dejándote sin trabajo real que hacer para que renuncies.
Cambios constantes de turno o funciones sin justificación, con intención de desgastarte.
Exclusión del equipo, de reuniones o de información necesaria para tu trabajo.
Comentarios o trato distinto por sexo, edad, embarazo, origen, discapacidad u otra condición personal.
Presión para que renuncies "voluntariamente" tras una baja médica, un embarazo o una reclamación de derechos.
Podemos actuar frente a la empresa para que pare, incluyendo la vía de la Inspección de Trabajo, sin que eso signifique necesariamente ir a juicio.
Existe la figura del despido indirecto: si la empresa incumple gravemente sus obligaciones, puedes dejar el trabajo y reclamar la misma indemnización que en un despido improcedente.
Además, si te han despedido como represalia por denunciar, ese despido suele declararse nulo, con derecho a readmisión o indemnización agravada.
Aun así, esto es lo que más ayuda a un caso de acoso laboral.
Mensajes de WhatsApp, emails o notas donde se vea el trato recibido.
Testigos: compañeros que hayan visto o escuchado lo que ocurre. No es necesario que declaren ya, basta con identificarlos.
Partes de baja médica relacionados con ansiedad, estrés o cualquier afectación a tu salud derivada de la situación.
Un diario propio con fechas, lo que ocurrió y quién estaba presente, aunque sea muy resumido.
Entendemos que hablar de esto da miedo, sobre todo si todavía trabajas en esa empresa. Toda la conversación inicial es confidencial. Tú decides cuándo y cómo se da el siguiente paso; nosotros te asesoramos sin presionarte.
No pasa nada. En la consulta gratuita te explicamos qué pruebas conviene empezar a recoger a partir de ahora, aunque todavía no tengas nada documentado.
La ley protege especialmente frente a represalias por reclamar derechos: un despido como respuesta a una denuncia de acoso suele considerarse nulo. Lo valoramos en tu caso concreto.
Cuenta igualmente. La responsabilidad de evitarlo es de la empresa, venga de quien venga el comportamiento.
Nada. La primera consulta telefónica o por WhatsApp es siempre gratuita y confidencial, decidas o no seguir adelante con nosotros.
Sin compromiso, sin coste, sin presión. Te escuchamos y te explicamos con calma qué opciones tienes.